La radionovela, conocida como una dramatización radial entregada por capítulos, la radionovela ha sido un gran vehículo de comunicación y recepción entre los públicos latinoamericanos.
Su principal antecedente es a finales de los treinta cuando se marca un hito en la radio con el éxito de los relatos dramatizados en aquel momento en que Orson Wells, llega a la cumbre con la adaptación de la novela de H. G. Wells, La guerra de los mundos, y pone a correr a los desprevenidos neoyorquinos, que oían cómo los marcianos tomaban el planeta y llegaban a las goteras de la Gran Manzana. Este fenómeno estableció el poder de persuasión de la radio y la bondad de los relatos dramatizados para llegar a las fibras más íntimas de la gente.
Sin duda, un episodio radial que dio la vuelta al mundo fue la adaptación de la novela “La guerra de los mundos” de H. G. Wells. Fueron sesenta minutos de radio emitidos por la CBS, donde narraban la llegada de los extraterrestres a Grover’s Mill – Nueva Jersey, donde se generaría una destrucción total de las ciudades, inundadas en fuego por rayos mortíferos, en su camino a Nueva York.
En la introducción del programa se explicaba que era una dramatización; el segundo aviso llegó 40 minutos más tarde, después de que el locutor de la CBS, la cadena radial donde se emitía el espacio, muriese en la azotea de la emisora, víctima de gases malignos. Pero para esa altura del programa ya eran cientos los llamados telefónicos que recibían las autoridades policiales y las redacciones de Nueva York y Nueva Jersey, donde supuestamente ocurrían los hechos.
El pánico llevó a muchos a tomar medidas extremas, como fugarse de sus casas con lo puesto hacia terrenos abiertos para evitar los gases venenosos marcianos, o a esconderse en los sótanos, provistos de revólveres y toallas mojadas para proteger sus vías respiratorias.
Los últimos 20 minutos del programa, de casi una hora de duración, fue un relato de cómo los invasores, después de un primer triunfo ante las tropas estadounidenses, iban pereciendo a causa de vulgares microorganismos. Ese relato lo hacía el astrónomo y profesor Richard Pearson, personaje central del radioteatro, al que le ponía voz el propio Welles. Carl Phillips: ¡Un momento! ¡Algo está sucediendo! ¡Señoras y señores, es algo terrible! El extremo de la cosa está empezando a moverse. La parte superior ha empezado a dar vueltas como si se tratase de un tornillo. La cosa debe estar hueca Señoras y señores, se trata de la cosa más terrorífica que he presenciado en mi vida. Un momento, alguien se está deslizando fuera de la apertura superior. Alguien…o algo. Puedo ver como dos discos luminosos que observan desde el agujero negro. ¿Son ojos? ¡Dios Santo! Algo está saliendo de la sombra, retorciéndose como una serpiente gris. Ahora otro, y otro, y otro. Parecen tentáculos. Sí, puedo ver el cuerpo de la cosa. Es grande como un oso y brilla como si fuese cuero mojado. Pero ese rostro, señoras y señores, es indescriptible. Me cuesta trabajo obligarme a seguir mirando. Los ojos son negros y brillan como los de una serpiente. La boca tiene forma de uve y la saliba cae de sus labios sin bordes que parecen temblar o palpitar. El monstruo, o lo que sea, apenas puede moverse. Parece paralizado por… seguramente la gravedad o algo semejante. Se trata de una experiencia extraordinaria. No puedo encontrar palabras. Mientras hablo, estoy transportando el micrófono. Me veo obligado a suspender el reportaje hasta que halla encontrado un nuevo emplazamiento. ¿Quiere sostenérmelo, por favor? Volveré dentro de un minuto. (Secuencia de “La guerra de dos mundos”)
El relato era en forma de noticiario donde se informaba sobre la caída de meteoritos y la invasión de naves marcianas que vencerían a la fuerza americana con rayos y gases venenosos. A pesar de los mensajes aclaratorios por parte de Wells, en distintos tiempos del programa, el país entró en estado de alerta y pánico ante el temor de haber sido invadidos.
Yo creo que en ese momento las personas que no sabian, que lo que estaban escuchando era una radionovela vivieron la peor pesadilla de su vida, con miedo, frustración etc.
Las radionovelas en su momento tuvieron gran impacto, no solo "LA GUERRA DE LOS MUNDOS" si no en general, porque la manera en que lo decian, hacian que los radioescuchas se sentiran parte de ella, y se quedaran con esa espinita de...y ahora que sucedera...y así poder escuchar el siguiente capitulo.